ERASMUS+ VISITA ALUMNADO FRANCÉS Y ALEMÁN: MIÉRCOLES 11

 El miércoles 11 vivimos una experiencia súper especial en el instituto. Hicimos una actividad plurilingüe con un grupo de estudiantes de Francia y Alemania que estaban de intercambio, y la verdad que fue un día muy especial e inolvidable.

Por la mañana, los franceses y los alemanes visitaron el Castillo de Calatrava la Nueva, en Calzada de Calatrava, y Almagro, un pueblo muy bonito de la provincia de Ciudad Real. Ambos dos lugares a destacar de la historia de la orden de Calatrava. 


Allí pudieron conocer el casco histórico y algunos de sus monumentos más importantes: el Corral de comedias o el Museo nacional del Teatro. El alumnado europeo destaca la parte didáctica del museo, ya que se pueden utilizar los elementos e instrumentos para hacer ruidos en las obras de teatro del pasado, como por ejemplo, el viento o las tormentas.





Nosotros no fuimos con ellos en esa parte, porque debíamos continuar con las clases en el centro. Cuando volvieron nos contaron que les había gustado mucho, sobre todo las plazas y los edificios antiguos. Muchos dijeron que no se esperaban que un sitio pequeño tuviera tanta historia y que les había sorprendido lo bien conservado que estaba todo. 

Por la tarde, después de comer, fue cuando hicimos la actividad conjunta en el instituto: una batalla de láseres. Nos dividieron en equipos mezclando españoles, franceses y alemanes, así que no podíamos quedarnos solo con nuestros amigos de siempre y tuvimos que ponernos con nuestros compañeros franceses que acogimos, por eso nos hicimos más amigos.  


Tras hacer los grupos, que debían ser de 7 personas, comenzó la guerra de los láseres en la que nos tuvimos que poner unos chalecos que lucían y que captaban los láseres emitidos por las pistolas. El equipo que más tiros acertaba obtendría una mayor puntuación. Al principio los equipos empezaban a dar disparos al azar, pero tarde o temprano comprendieron que lo mejor era avanzar con cuidado y en equipo intentando acertar la mayor parte de los disparos. Este juego gustó mucho y cansaba aún más, y terminó con una última batalla entre los profesores que pudieron disfrutar de esta genial experiencia y que al igual que los alumnos terminaron agotados ya que requería un gran esfuerzo físico al tener que correr para que no te acierten los tiros y también para volver a la base a recargar la pistola y también a recuperar a los compañeros muertos en el juego. También, al tener que crear estrategias para avanzar en equipo, tuvimos que comunicarnos en francés, algo que al principio se hacía muy difícil, pero que al final se hizo muy gracioso y poco a poco más fácil. 




La experiencia gustó tanto que muchas personas querían repetir y jugar todavía más, aunque las partidas duraban 20 minutos. Además, allí podíamos comer y tomar algo. 

Cuando llegamos a casa, un poco tristes porque ya se había acabado la experiencia, un grupo de alumnos y alumnas cenamos unos filetes de pechuga empanados y unas croquetas caseras, que triunfaron mucho, mientras veíamos la serie de Stranger Things en francés mientras comentábamos lo graciosos que eran los personajes. De esta manera, lo cotidiano se convertía en otra forma de trabajar las lenguas. 

Fue un día genial y que repetiría sin dudarlo. 



Entrada redactada por alumnado del IES Juan D'Opazo participante en la acogida.

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