Conociendo nuestra historia minera: salida a Almadén.
El jueves por la mañana, los franceses y los alemanes, y por supuesto también los españoles, nos levantamos temprano porque a las 8 y media estaba ya el autobús en el pabellón para ir a ver las minas de la comarca de Almadén que son el yacimiento de cinabrio más importante del mundo y con un patrimonio minero con seis mil años de trayectoria.
Llegamos sobre las 10 de la mañana al pueblo minero de Almadén y lo primero que hicimos fue ir a ver las minas, allí nos pusieron un casco antes de entrar. Después estuvimos viendo las distintas galerías, los materiales utilizados para la extracción de los minerales con un guía que a medida que íbamos recorriendo la mina iba explicándonos su historia tanto en español como en francés e inglés. El recorrido de la mina duró unos 40 minutos, pero normalmente el trayecto suele ser más largo porque los visitantes descienden por un ascensor para ver como son las minas al completo. Por las condiciones climatológicas fue imposible acceder de este modo.
Tras 40 minutos de visita, un autobús nos recogió para ir al Hospital Minero. Durante nuestra corta estancia en el autobús, aprovechamos para almorzar. Al llegar allí, vimos su archivo histórico, la cárcel de forzados, …
Al salir fuimos a un museo taurino para ver un poco de la cultura española y a ver una plaza de toros hexagonal (única en el mundo).
Llegamos a Daimiel sobre las 5 y media y cada persona con su respectivo correspondiente fueron a sus casas para relajarse, ducharse, ... ya que a las seis estaba planeado salir todos juntos a un bar del pueblo, la Bolera, para pasar un buen rato todos juntos, pero al final quedamos un poco más tarde, a las 7, ya que llegamos a Daimiel más tarde de lo esperado.
Al final solo fuimos a la bolera algunos españoles con sus alumnos y alumnas europeos y europeas. Allí, estuvimos jugando al billar, a los dardos y también hablando. Mientras que nosotros estábamos en la Bolera, algunos alemanes y sus españoles fueron a dar una vuelta por el pueblo para que los alemanes lo conocieran.
A las 9 y 15 teníamos la reserva de restaurante así que fuimos para allá a las 9. Llegamos al restaurante, uno muy conocido en el pueblo por su gran comida asiática, Viejos Amigos, allí nos encontramos todos juntos, tanto las personas que si fuimos a la bolera como las que no. La idea inicial era ir todos los que estábamos dentro de este proyecto erasmus, los alemanes, los franceses y claramente los españoles.
Estuvimos cenando y cuando acabamos nos despedimos y nos marchamos cada uno a su casa. Fue una despedida distinta, ya que los alumnos que no acogían y los que alemanes y sus correspondientes, debían despedirse del alumnado francés, que salía de viaje de vuelta el viernes muy temprano. Tras esta primera amarga despedida, los franceses hicieron la maleta y descansaron ya que al día siguiente había que levantarse muy temprano.
Entrada redactada por alumnado del IES Juan D'Opazo participante en la acogida.






Comentarios
Publicar un comentario