Las movilidades de corta duración en Erasmus+ Escolar son un tipo de proyecto dentro de la Acción Clave 1 (KA122-SCH) que permite a centros educativos (escuelas de infantil, primaria o secundaria) organizar experiencias internacionales con alumnado y/o profesorado.
Dentro de este tipo de proyecto, las movilidades pueden ser de corta duración tanto para alumnado (por ejemplo estancias de 10 a 29 días) como para profesorado y personal escolar (formación, job-shadowing, etc.), siempre planificadas como actividades educativas con objetivos claros.
Estas actividades buscan mejorar competencias, promover la inclusión y fomentar la comprensión intercultural a través de experiencias educativas en otros países europeos.
En nuestro caso, la estancia de corta duración mantuvo en Calais a dos alumnas del IES Juan D'Opazo durante 14 días. En esta entrada, Carmen Sánchez nos cuenta su experiencia durante la 2ª semana de participación:
El primer día de la segunda semana de mi estancia fui al instituto con mi correspondiente, Guillaume. Las clases empezaron a las ocho de la mañana y acabaron sobre las cinco y media. Es una jornada escolar bastante larga pero había pausas de quince minutos cada dos o tres clases. Cada clase duraba una hora. También había una pausa para comer sobre las doce. La mayoría comían en el comedor, y después iban a una sala especial a estar con sus amigos, jugar al futbolín, a juegos de mesa...Cuando acabaron las clases fui a una de las bibliotecas de la ciudad.
Al día siguiente volví a ir a clases con Guillaume, pero por la tarde fui al colegio con Guadalupe y su correspondiente.
El sábado dimos un paseo por Calais y pude ver las casas y el ayuntamiento..
Por la tarde, vinieron unos amigos de la familia con los que merendamos y cuando se fueron fuimos a un espectáculo de magia.
El domingo salimos por la mañana para ir a Lens y visitar su museo (Louvre-Lens).
Pude ver la Galería del Tiempo donde tienen expuestas obras de todos los periodos de la historia, desde el más antiguo hasta el más moderno, independientemente de la cultura o la civilización, además de otras exposiciones.
Luego, fuimos a un restaurante en el que probé platos típicos como el welsh, el poulet à la normande o la carbonade flamande. Antes de regresar visitamos Dunkerque y pudimos ver el mar del Norte y fachadas muy bonitas.
Al día siguiente, asistí a clases con la correspondiente de Guadalupe, Lèa y cenamos las dos familias juntas.
El martes fui también al colegio con Lèa y pude ir a una excursión sobre la seguridad viaria.
El día antes de irme fui a clases con Guillaume al instituto, pero solo por la mañana, aunque en el colegio los miércoles no hay clase. Por la tarde, fuimos a un centro comercial, por lo que pude ir de compras y comprarle detalles a mi familia.
El jueves fuimos muy pronto, para poder coger el tren de vuelta a España, a una panadería a comprar napolitanas. Mi familia vino a la estación de tren a despedirse de mí junto con la familia de Guadalupe y Fernando. A las siete salió el tren.






















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