DÍA 22: ALEMANIA (Entrada creada por María Ávila)

¡Hola a todos desde Alemania! 

Hoy ha sido nuestro primer día completo de inmersión y la verdad es que no hemos parado ni un segundo. El despertador ha sonado temprano, a las 6:30 h. Después de prepararnos, mi compañera de intercambio y yo nos pusimos en marcha andando hacia su instituto, el “Gemeinschaftsschule an der Saarschleife”.


Las clases aquí empiezan súper temprano, a las 8:15 h. Lo primero que hicimos fue conocer al director, quien nos dio una calurosa bienvenida y nos hizo un tour por todas las instalaciones del centro.


Justo después, nos unimos a otro grupo del instituto para hacer una excursión al famoso mirador de “Saarschleife” (el impresionante recodo del río Sarre). Subimos hasta arriba y dimos un paseo rodeados de naturaleza. Como hacía bastante calor, de camino de vuelta decidimos hacer una parada en un supermercado llamado Rewe para comprar algo fresquito.



Al regresar al instituto, compartimos un rato en clase charlando y conociendo mejor a los compañeros alemanes. Pero lo mejor vino después, organizamos un escondite gigante por todo el centro. Fue una forma súper divertida e interactiva de romper el hielo y aprendernos los rincones del edificio.


A la vuelta a casa, un buen baño y a reponer fuerzas con un plato bien típico de aquí: ¡salchichas alemanas! Estábamos tan cansadas que una siestecita fue obligatoria. Con las pilas cargadas, acompañé a mi compañera a su entrenamiento de baile y aprovechamos para hacer un poco de turismo por Nohn, un pueblecito cercano precioso.


Regresamos a casa sobre las 21:00 h para arreglarnos y cenar. Tuvieron el detallazo de prepararme pasta carbonara porque saben que es mi comida favorita. Para cerrar el día, vinieron unos amigos de su pueblo, Orscholz, y nos fuimos juntos a disfrutar de un festival/feria local que tenían montado por la zona. Ahora sí, toca descansar para darlo todo mañana.



Si tuviera que resumir este primer día en una palabra, sería acogedor. Tenía un poco de intriga por ver cómo nos adaptaríamos al ritmo y al idioma, pero tanto la familia como los compañeros del instituto se están desviviendo para que nos sintamos como en casa. Me llevo la increíble imagen de la Saarschleife, las risas corriendo por el instituto y lo divertido que es descubrir las costumbres locales de primera mano. 


¡Esto no ha hecho más que empezar!




Realizado por María Ávila 

Comentarios